T. A. O.

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Petición

Pienso que la curación requiere desarrollar de forma libre los conocimientos y que para ello, serán necesarias las siguientes circunstancias.

1. Apertura mental para valorar otras posibilidades y respetar a los pacientes que decidan probar otras terapias. Y humildad para escuchar a todos los que dicen tener conocimientos sobre la curación del cáncer, aunque hacerlo nos pueda parecer impropio para nuestro nivel socio educativo o para nuestro estatus. Abriéndonos a compartir conocimientos sin juzgar a priori ni su origen ni la disonancia con nuestro adoctrinamiento, sino intentando aprender de todo lo que ya existe. Es decir abolir el fanatismo y conseguir una medicina “única”.

2. Salir de la obcecación de querer encontrar la panacea que nunca existió, es decir descartar la necesidad del remedio externo en medicina “como única solución” que es lo que nos puede estar manteniendo en el círculo vicioso de los tratamientos que no curan. Lo que implicaría volver a aceptar que existen las causas internas de las enfermedades como conocen las medicinas ancestrales, y a entender por qué en el anterior siglo XX apenas se descubrieron etiologías nuevas de las muchas enfermedades crónicas existentes y llamadas eufemísticamente “idiopáticas”, además de a aceptar el poder auto-sanador que la naturaleza tiene.

3. Reservar los remedios externos o tecnológicos y las técnicas instrumentales o medidas farmacológicas o físicas para el tratamiento fisiopatológico urgente que pueda prevenir la muerte mediante medidas de soporte  cuando sean necesarias y no creen iatrogenia. Y lógicamente para las enfermedades de causa externa como las intoxicaciones y los traumatismos.

4. Crear un sistema universitario en el que se investigue y enseñe todo el saber y se impartan todos los sistemas médicos existentes en la Tierra. Condición imprescindible además para empezar a separar el trigo de la paja, que hay tanta en este tema del cáncer.

5. Informar al paciente y a la sociedad en general, tanto oficiales como no, de lo que actualmente sabemos y de lo que realmente no sabemos, sin maquillarlo de ninguna manera como con frases capciosas como esta: “los medicamentos anticancerosos necesarios para preservar la vida de los enfermos” que sabemos que no son ciertas y que además no justifican que muchas otras terapias sean bloqueadas.

6. Elección libre del paciente de la opción terapéutica a seguir o en el supuesto de que no pueda decidir, otorgar esta responsabilidad a otras personas, no al médico ni al estado: para evitar la presión que el sistema pueda ejercer sobre estos por intereses ilícitos. O también en su caso al médico pero sólo cuando el paciente lo consienta, descargando al terapeuta de responsabilidad salvo si actuara con parcialidad ya sea para su inmoral beneficio o el de poderes superiores.

7. Admitir que ni el médico ni la medicina curan sino que sólo existen pacientes que se curan y otros en los que la medicina es una ayuda pero incompleta por sí misma. Y abolir el falso paternalismo y el uso morboso del sufrimiento humano para promoverlo.

Desterrar de una vez por todas la competitividad o lo que es lo mismo: la lucha por los territorios que no es más que un comportamiento infra-racional y biológico es decir: animal.

En definitiva colaboración entre humanos para el bien de la humanidad.

Fdo.: Javier Herráez González.

Ex – oncólogo.

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