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QUÉ ES CONFLICTO BIOLÓGICO Y CONFLICTOLISIS

Psique y cuerpo son inseparables, esto lo muestra Hamer, no lo descubre lo demuestra y se re-descubre. Entender qué es conflicto “biológico” es costoso porque se interpretó mal lo que descubrió Hamer. Se creyó que estaba hablando de que el problema es que tenemos “conflictos”, aunque él nunca dijo eso  y por eso desestimó su hipótesis del cortocircuito en el cerebro. Y se cayó en varios errores.

1. Error de creer que el conflicto es la causa de la activación del programa. El conflicto no inicia el programa, el programa se inicia en una situación si en la persona se produce un DHS, así de sencillo. Primera Ley Biológica.

2. Error de creer que si se activa un programa estamos hablando de un problema llamado enfermedad. Y error de creer que cada enfermedad corresponde a los síntomas de un solo programa.

Las “enfermedades” son nombres o etiquetas que le ponemos a la clínica de ciertas personas cuando es molesta o peligrosa, o en otras ocasiones a la clínica que “creemos” es peligrosa. Dos personas supuestamente con la misma “enfermedad” nunca tienen los mismos síntomas. Los síntomas de una supuesta enfermedad “a veces” son de un programa, pero pueden ser la clínica de varios programas a la vez. Los síntomas y signos se dan en cierta fase de estos programas (en unos una, y en otros otra). Los síntomas de cada programa dependen de otros factores, pudiendo ser desde casi imperceptibles hasta graves según: “intensidad y duración de un problema, o repetición o no de problemas”.

En las personas, ya sea por tener unos síntomas o por tener la etiqueta y las creencias por tenerla, se pueden activar otros programas (por creencias, miedos, reacciones físicas o emocionales) así como incluso por tratamientos incorrectos convencionales o no convencionales.

3. Error de no entender qué es el conflicto “biológico”. Que es un concepto mental o “forma de describir con nuestro lenguaje o mente racional”, un problema biológico que, entre otras cosas, pero no solo eso, implica también un sentir psíquico. Aunque el conflicto biológico no es solo el sentir biológico, este es sólo su parte psíquica, y la persona no siempre lo identifica porque puede ser inconsciente.

4. Error en creer que “hay que resolver estos conflictos”. Puesto que no son la causa de nada y puesto que, tampoco, son un problema psicológico. Los conflictos ni los resolvemos nosotros ni otro nos los resuelven. Los conflictos o el conflicto está o no está, lo tenemos o no lo tenemos, en ciertas fases del programa. Y el concepto mental de “conflicto biológico” explica algo físico y psíquico a la vez (biológico), que existe en la fase-ca, deja de existir en la pcl, y vuelve a poder describirse en la crisis epileptoide (c.e.).

5. Error de creer que los conflictos, como creemos que hay que tratarlos, hay que usar una terapia para ello. Las terapias solo tratan a la persona, unas actúan en lo físico, otras en lo energético y otras conversan con su mente consciente. Y la persona si responde a esa terapia cambia en su biología (física, química, energética, mental o comportamental). Cuando la persona cambia puede tomar acciones o hacer cambios que antes no podía, ello, en ocasiones, puede ayudar a que se le resuelvan problemas.

Hamer descubre que cuando hay un evento vital que, por cumplir ciertas condiciones descritas en la 1ª Ley Biológica, hace que ocurra un evento biológico llamado DHS, este inicia un programa. A la primera fase de dicho programa la llamó “de conflicto activo” pero no dijo que esta fase la causara el conflicto, sino que en esta fase tenemos el conflicto. Para pasar a la segunda fase, de restitución, se tiene que dar la “conflictolisis” o resolución del conflicto. Pero, esta conflictolisis se dará si hay otra situación vivencial que implique que desaparece la urgencia biológica.

Resumo:

  1. Evento por una vivencia. Si cumple unas características (1ª Ley) se produce DHS.
  2. Se entra en fase-ca, que cursa con existir un conflicto biológico.
  3. Si hay un nuevo evento vivencial que nos resuelve el problema de supervivencia, se dará el evento biológico conflictolisis.
  4. Tras ella (2ª Ley) pasamos a una segunda fase llamada fase-pcl de restitución o reparación y solo si se acaba esta segunda fase se acabará el programa y se volverá a las condiciones iniciales.

Hay programas que se alargan o personas que empiezan a tener más programas y complicaciones.

Lo que enunciamos (en las tablas) como el conflicto biológico en realidad se podría enunciar o describir también como

  • La necesidad para sobrevivir de una función mayor del tejido en ese momento, o
  • La falta o no uso de una función a causa de un problema con el entorno. En los programas de tejidos de mesodermo moderno.

Se describen o enuncian como un problema biológico, pero nosotros nos hemos confundido creyendo que son un problema psíquico. Vamos a intentar explicar esto, y que es la conflictolisis, con el programa del parénquima hepático en el siguiente artículo.

En la naturaleza el animal si no puede comer porque no hay comida (evento en el entorno y vivencia), y la cosa le supera como para producirle DHS, entonces se activa el programa de hígado en su fase-ca. Esta fase-ca tiene un sentido biológico: es para poder soportar fisiológicamente la situación un tiempo y también tener más capacidades para intentar resolverla cuanto antes. Hay hambre porque no hay comida. Y, si se le activó el programa, necesita aprovechar al máximo los alimentos hasta que haya más comida y para ello aumenta el hígado para intentar aprovechar los pocos nutrientes que haya, también hay simpaticotonía para que el animal tenga más fuerzas para actuar y buscar comida.

Solo si hay otro evento vital que le permita conseguir comida (por ejemplo, si encuentra caza) su programa pasará a la fase pcl, entonces entrará en vagotonía, y ahora “no hay conflicto”. Pero el animal no ha resuelto su sentir ni su conflicto biológico, lo que ha tenido que resolver es la situación de no existencia de comida, mediante la acción de cazar y de comer.

Al conflicto que se siente o que enunciamos para describir el problema se le podría haber llamado sólo conflicto por hambre. Pero Hamer lo denominó, sin embargo, “miedo a morirse de hambre o conflicto por la propia subsistencia”, no sé si los animales tienen eso que entendemos nosotros por “miedo”, o si existe además otro miedo ancestral y bio-lógico. Lo que sí es claro es que, en el humano, se activa este programa más veces por una situación que implica miedo a tener hambre, que por el hambre en sí. Pues en el humano la situación que activa el DHS no suele ser pasar hambre, sino perder el trabajo, quedarse sin dinero, o no conseguir una plaza fija, o ser diagnosticado de tumor intestinal (por poner unos ejemplos)[1].

Hay un DHS en una situación concreta que nos supera, por ejemplo, el día que pasa algo o nos lo dicen, etc., y tenemos el DHS. Y, cuando se activa el programa, y ya “tenemos” el conflicto”, no es que lo pensemos es que “sentimos como realidad” ese miedo, aunque no sea consciente. Hay un miedo ancestral y bio-lógico, una urgencia biológica que, aunque no la pensemos conscientemente, existe, y es un síntoma psíquico de tener ese programa. Aunque la parte física del programa biológico (crecimiento hepático) está diseñado en la naturaleza para situaciones de hambre, como no existe otro para estas otras situaciones sociales humanas, se activa el mismo programa sin tener aun hambre.  

Pero siempre que hay una activación de programa hemos dicho que es por una situación tras un DHS o shock psicobiológico, no por un conflicto. El conflicto es el síntoma de tener ya activado el programa y en la fase-ca o en la c.e. Y ahora entendemos que en nosotros la situación puede no ser solo la objetiva de no haber comida y ser difícil encontrarla, tenemos además algo que no tienen los animales, nuestro entorno mental, las creencias. Y creo que las creencias son parte de nuestra situación natural que desencadena el DHS. Por ejemplo tendríamos la creencia de que “no tener trabajo o dinero, es igual a no tener comida”, o en el otro caso, la creencia de que “no conseguir plaza fija es no tener trabajo”. O la creencia de que “tener un tumor intestinal me implicará no poder comer”. Porque la mente (también la superior o consciente) es también biología[2]. Así en el humano la situación que puede llevar a un DHS es más compleja que la del animal, porque también estaría compuesta por sus creencias. Estas creencias formarían parte de nuestro “entorno” que llamo entorno “virtual o mental”, entorno que no tienen los animales.

En el animal para pasar a pcl, o que en la biología se de la conflictolisis, con conseguir comida le basta. Y hemos dicho que tiene que cambiar la situación que causó el DHS, pero que en el humano la situación puede ser de otro tipo también, y por eso que en el humano para pasar a pcl pueden ser necesarias otras cosas. Es suficiente con que cambie la situación vivencial en el entorno real (volver a tener trabajo, o dinero, o conseguir la plaza). Pero, si esto no es ahora posible, en nosotros la situación también podría cambiarse, si cambiara el entorno virtual o mental, anulando la o las creencias involucradas. Como esto no se puede conseguir pronto cuando uno está con el estres (por otras creencias) de “tener” una enfermedad, entonces lo primordial ahora es disminuir ese estrés, para minimizar el conflicto y para que, una vez más tranquilos, podamos ver más fácilmente que nuestras creencias no son inmutables. Por eso Hamer recomienda compartir nuestro problema con los seres queridos o con gente que lo escuche, hablar el problema (contar porqué tengo yo ese conflicto). En este caso van surgiendo pequeñas soluciones, por ejemplo: si oímos que nos ayudarán si fuera necesario, si nos hacen entender que nuestra creencia no es del todo cierta, o de muchas otras maneras. Cualquier cosa que nos haga disminuir ese estrés (que se acompaña de un miedo ancestral) ayudará a minimizar el conflicto, y poco a poco igual la persona entiende que, aunque no tenga trabajo, o plaza fija, ello no va a significar que se tenga que morir de hambre, o en el otro caso entienda que una vez operada del tumor intestinal ya no tiene riesgo de no nutrirse. Y a lo mejor un día anula una creencia y se da la conflictolisis: porque ha cambiado su situación (entorno) “mental”.

Y de no ser así rápidamente, al minimizar el conflicto el tumor deja de crecer, y aunque su programa aun no ha pasado a pcl, disminuye su miedo por la creencia en la enfermedad maligna y esto disminuye su estrés. O a lo mejor tiempo después, cuando tenga menos estrés, por ejemplo, reconoce que no se está muriendo de hambre, o ahora entiende que en ese trabajo no iba su vida, o ve que puede tener o conseguir otro, o lo que sea…, o en el otro caso, si comprueba que el tumor realmente no crece (pues hay gente que tiene otra creencia: que los tumores siempre crecen) entonces, de repente un día hay conflictolisis por fin. Y decimos que “la persona se ha relajado”.

La gente que no es mental, gente que vive en contacto con la naturaleza, a veces resuelven más pronto, y al explicarles el programa y su sentido biológico y porqué se ha activado, o simplemente al relacionar una cosa con las otras, dicen: ¡ah, sólo es por eso! Y dejan de preocuparse y puede haber conflictolisis más pronto. Porque en ellos las otras creencias, aunque las tengan, no les determinan tanto, porque no son tan arraigadas, o porque además tienen otras como: yo sí puedo, la familia puede ayudarme, siempre hay un plato de garbanzos, lo más importante de mi vida no es este trabajo o el estatus sino la salud y las relaciones y mi paz y tranquilidad, etc.

Hay que entender que nuestra biología es un hardware y un software que funcionan así, y que incluye también a la mente superior. Y no hay que juzgarse, es normal que tengamos esa programación tanto biológica inferior como superior (la mental humana).  En el mundo animal siempre hay un cambio en el entorno natural o social para que desaparezca la urgencia biológica, pero en el mundo humano además del entorno natural y social, tenemos el entorno mental superior y este es el más trabajoso de cambiar.

Esto no consiste necesariamente en hacer una terapia, consiste en que la persona entienda lo que se le ha activado, cuando, porqué situación, para qué su biología hace eso, etc. Y ella misma pueda resolver aquello que tiene que resolver, o en su defecto, minimizarlo hasta que pueda cambiar su situación. Hay personas que, si lo quieren, además de informase, como suplemento “se tratarán” para ayudarse. Pero la única utilidad del tratamiento, si lo hacen, es para luego ser capaces de hacer cambios, en su medio físico, social o mental, que les ayuden a que se de la conflictolisis, no para resolverles el conflicto, son ellas las que tienen que cambiar su “situación” para que el conflicto “desaparezca”. A esta desaparición del conflicto le llamamos conflictolisis, se da en la biología, no la producimos nosotros ni nos la produce otro, nosotros producimos el cambio en nuestra situación (natural, social, o en nuestras creencias) y lo hacemos (nosotros), nuestra biología experimenta la conflictolisis.


[1]¿Podría ser que incluso sin habérseles diagnosticado de tumor intestinal y sin causar aún ninguna desnutrición se activara el tumor hepático?, pero yo esta posibilidad aún no la he verificado, solo lo he visto como mucho en casos que ya había desnutrición o en casos que ya había otra situación que si provocaba miedo a morirse de hambre.

[2] Carl Gustav Jung.